¿Qué es un vino monovarietal?


Mono es uno y varietal ya sabemos que se refiere a variedades de uva. Así que monovarietales son los vinos protagonizados por una uva en concreto y en inglés nos referimos a ellos como “varietal” wines.

 

¿Por qué hay vinos monovarietales?

 

Una razón es porque hay variedades de uva que están tan acopladas con algunos territorios que no tienen necesidad de sumar más variedades para expresarse a plenitud en un vino. Algunos ejemplos bien conocidos son los de la Malbec con Argentina, la Albariño con las Rías Baixas españolas, la Tempranillo con la Ribera del Duero, la Shiraz con Australia, la Carmenère con Chile, la Riesling con Alemania y Alsacia, la Cabernet Sauvignon con Chile o California, y la Pinot Noir con Oregón o Borgoña, donde también resplandece la Chardonnay. Son apenas varias de muchas regiones donde uva y territorio están tan bien sincronizados como para hacer vinos monovarietales, tan buenos que los destinos han convertido a estas variedades de uva en parte de su marca, de su identidad comercial.

 

En algunos de estos lugares las etiquetas de vino destacan el nombre de la región donde se produce el vino, mientras que en otras se destaca el nombre de esa variedad estelar que lo conforma. Mientras el primero de los casos es mucho más frecuente en el Viejo Mundo, con apelativos como Rioja, Chianti o Burdeos, en el Nuevo Mundo se han inclinado por abordar al vino desde una perspectiva monovarietal, que resalta una variedad de uva.

 

Por eso, los vinos de países como los Estados Unidos, Australia, Chile, Argentina o Sudáfrica las elaboraciones son predominantemente de una sola variedad y así se resalta en las botellas con que toda una generación de consumidores se ha criado, entendiendo al vino desde una perspectiva monovarietal y prestando más atención a la variedad de uva que a ésta y su origen. Esta perspectiva ha ganado tanto peso a nivel comercial que incluso algunas regiones productoras de Viejo Mundo también han comenzado a destacar las variedades estrella de sus vinos con un fin comercial.

 

Pero no siempre el vino que tiene una etiqueta que destaca una única variedad de uva está íntegramente elaborado con esa variedad. Si bien hay zonas productoras donde colocar el nombre de la variedad en la etiqueta significa que lo que hay dentro de la botella se ha elaborado con 100% de esa variedad, hay otras zonas donde se permite rotular un vino con una variedad concreta siempre que ésta represente un porcentaje muy elevado, habitualmente más del 75%, del ensamblaje del vino. Los porcentajes variarán conforme lo estipulado en el reglamento de cada territorio productor.

 

Por ejemplo, en Rías Baixas un vino tiene que ser 100% Albariño para poder poner esta variedad en la etiqueta, pero en Chile y Estados Unidos solo se requiere un 75% para indicar la variedad dominante. Oregón es una excepción en este último país pues requiere que el vino sea elaborado con 90% una variedad para poder señalarla en la etiqueta.

 

¿Qué es lo opuesto a un vino monovarietal? Un vino plurivarietal, que ensambla distintas variedades de uva. Algo que muchos conocen como “blend”, un término que se ha puesto de moda entre los consumidores acostumbrados a los vinos monovarietales.


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